Sucede que no se cómo se pone esto en marcha para que alguién te lea.
Sucede que nadie lo lee.
sucede que me avergüenza de mandar correos a las personas para que lo hagan.
Sucede...
Y quien da ánimos no pone su dirección para agradecerselo.
El mundo está lleno de inconvenientes
lunes, noviembre 06, 2006
domingo, octubre 15, 2006
viernes, octubre 06, 2006
Después de muchos territorios
y mucho océano sacudido
viene un viejo aire sonoro
a la sierra de Gata.
Atrás dejó, varada en otro puerto,
en otro roquerito
el viento que se fue de tantos sitios.
Pero cae del cielo,
reuniéndose con otros olores,
a tierra,
allí cerca del cielo.
Se desata,
cae duramente,
haciendo ríos violentos
y haciendo geografías rabiosas.
Se reparte mágicamente
haciendo germinar
el brezo, la jara, el tomillo,
el romero, las escobas,
Hay tanta luz
-venida Dios sabe donde-
cayendo,
inundando
el latido del musgo derramado.
Hay tanta luz
-con otros territorios-
precipitándose,
anegando,
los pastos de las alturas.
Y allí en la sierra de Gata
entre tantos pedregales
asomados
entre tantas calvas
blancas,
entre tantos metales,
mudos
entre tanta semillas
estallando
entre tantas raíces
desatadas
desandan esas cabras locas
y solitarias
las distancias de piedras y maderas.
Y allí en la sierra de Gata
como si la mano de Dios
los hubiera dejado caer
desde lo mas alto de la cima
duermen en sus laderas pueblos
con nombres limpios:
Cilleros y Villamiel,
Perales y Trevejo,
Cadalso y Torrecilla,
Descargamaría, Hoyos...
Pueblos llenos de artesanos,
pacientes
de manos milenarias
de artesanos pacientes.
Estos son unos de sus frutos
En ellos encontraras a las raíces
y a las criaturas.
a la Tierra
y a las personas.
de un paraíso
tan extenso como la Tierra
con todos sus ríos.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
8:13 p. m.
0
¿Cómo lo dirías tú?
Oda al higo de Extremadura
De las peñas de Levante
a la sierra de Gorreo
se extiende un territorio
dilatado,
arrinconado
y marginal,
donde el tiempo se estrelló
astillando las piedras
y haciendo la felicidad plana
como sus hermosos canchales.
De allí vengo...
Allí el Arrago con sus aguas
serpentea hasta perderse
entre las ramas de los últimos olivos,
como también se desliza y se confunde
el olvido tras las brumas del anochecer.
De allí vengo...
Allí el viento el Sol y el agua,
en sus destinos errantes,
se detiene
y examinan la quietud,
-No hay memoria a la que acudir,
durante siglos todo es igual-
De allí vengo, del golpe,
del instante eterno,
de la creación que se eleva,
con sabor a cobre y a olivo antiguo
a caliza y pino eterno,
hasta llegar, como lenguas sedientas
al azul o al gris ceniciento
de este cielo alto y lejano.
De allí vengo, de unas manos
consumidas y quemadas,
-que de tanto arañar
la tierra la abrieron-
de un amanecer de Agosto,
de detrás del chirrido de un portalón,
que para mi se abrió por última vez.
Allí suspendido, en la aurora,
y en el silencio
alguien me sorprendió
rompiendo
los hilos que me mantenían
y me reunió con otros hermanos.
Allí en una entretenida y blanca charla
atravesé la tierra que el Tralgas,
en las noches de verano,
también me delimitaba.
Con amor maternal,algunos de nosotros
llegamos a una tierra
que le decian Cazulilla
y en una mesa,ancha y festiva
alguien me asió acariciandome...
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
8:05 p. m.
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¿Cómo lo dirías tú?
viernes, septiembre 29, 2006
oda al gazpacho
Como una mano abierta,
mas ancha que la Tierra
con todos sus ríos,
se despliega en el océano
los frutos venidos de la huerta.
Como el agua de un río sonoro
corre el vinagre
por entre los pedregales rojos
de tomates.
El pimiento, recién llegado,
entrega sus secretos, verdes,
y va aumentando el tesoro.
Entonces cae la lluvia amarilla
del otoño,
cantando sencillamente
y distribuyéndose.
Se corona de oro el misterio.
El pepino viene andando.
Solitariamente
se desenfunda de los amargos zapatos,
que como espina
estropean su hermosura,
y se sumerge tan blanco como es.
La sal blanca,
venida Dios sabe de donde,
cae confundiéndose.
Apagando su pequeño ruido están los ajos.
Hermanos gemelos que juegan con el pan.
Todo parece dormir.
Hasta que una ola de un madero del bosque
los agita largamente,
se juntan,
se interrogan,
se ligan con hilos invisibles.
Así las raíces
oscuras y escondidas
podrán salir bailando
la fragancia
y el velo verde del verano.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
6:30 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
Lo hacía por tu amor
Era un día caluroso,
El cielo estaba azul
Y la playa llena de gente.
Yo había ido a verte
Y nos besamos.
Ahora se que todo eso
Lo hacia por tu amor.
La habitación estaba mustia
Y las cañerías viejas.
Con todo es calor
Solo pudimos beber agua
Que ni siquiera estaba fría.
Y Ahora se que todo eso
Lo hacia por tu amor
Descubrí una vieja pensión
Junto a una vieja tienda de cacharrería
Y alquilé esta habitación
Que con el paso del tiempo
Los colores se han comido
Y a pesar de eso, hicimos el amor
En una litera.
Y Ahora se que todo eso
Lo hacia por tu amor
Los viajes en las tardes de julio,
Cuando mas calor hace.
El norte y el sur de Chipiona.
Todo esto es un disparate
Pero Ahora se que todo eso
Lo hacia por tu amor
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
6:25 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
Canción del aniversario:
Después de tanto tiempo
Como el que ha pasado
Aun puedo ver a los niños
Jugando en la playa
Con sus palas en la arena.
Ellos van a por más agua
Para mantener sus castillos.
Quizás nosotros no fuimos
Por demasiada agua,
Pero eso ahora no importa.
Aun puedo ver las conchas
Cayendo por sus manos
O persiguiéndose
Alrededor de una duna
Mientras nosotros seguíamos
El rastro de una nubecilla.
Aun puedo recordar
Que por las noches
Bebíamos ron mallorquín
Mientras los niños se acostaban.
Cuando ellos se dormían
Nos hacíamos el amor.
Por las mañanas la cama
Se llenaba de niños...
De esto que te hablo,
Tú sabes mejor que yo,
Que han pasado
Al menos catorce años.
Ahora los niños son mayores
Y han olvidado hacer castillos,
A ti no te gusta bañarte
Y yo cada día envejezco más
Y aunque trato de disimularlo
Ya tengo canas en la barba.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
6:17 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
viernes, septiembre 22, 2006
brindo por el viento
Brindo por el viento,
Por todos los vientos.
Por los que tienen nombres de geografías
y por las sencillas brisas venidas,
de Dios sabe donde.
Por las locas ráfagas que hacen señales.
Atándose a las caricias.
Brindo, con mi copa transparente
Por todas las corrientes que desordenan tu pelo,
y lo recogen,
y lo mecen tras tu cara encendida
Me gustan tus manos, tus dedos oscuros
coronados por la nieve de tus uñas,
Cuando en el arrullo del viento,
tejen cada racimo de tu pelo
porque entonces cae de tu cara
la semilla de tu última risa
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:54 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
la ola

La ola es el grito del mar herido en su piel
Por mil barcos.
Picoteado, como la ciruela, por la gaviota,
Pleno de dolor en el viento.
Hoy tengo penas del mar.
Quisiera detener la ola en su vuelco,
Restañear la herida insoslayable
Y devolverle la alegría en un canto
de azul y verde cromo.
Batió la ola……
Una constelación de impotencia de espuma
Yace sobre la arena
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:33 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
jueves, septiembre 21, 2006
ha amanecido
Ha amanecido un aire gris y ceniciento,
como si fuera el último hijo de la noche,
la última esencia que escapa
a su tiempo.
La negra noche, aún quería seguir, 
el verde viento la ha dispersado.
Y como por encanto
la catarata de colores,
que anuncia una mañana
Se ha reducido al gris.
El universo está ahogado.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
8:11 p. m.
0
¿Cómo lo dirías tú?
te amé
Te amé sin que yo lo notara
En geografías contrarias y regiones equivocadas,
En mediodías olvidados, y en noches derramadas,
En aromas de lluvias recién caídas
Te amé sin que yo lo notara.
Entre el viento y las estrellas quebradas
Entre mi silencio y el sereno sonido de tu risa
Entre nocturnas fronteras selladas
Te amé sin que yo lo notara
Y te amé sin que yo lo advirtiera,
Sin que lo distinguiera.
Viéndote sin buscarte
Y hablándote sin llamarte
Porque en el amor no valen los ojos cerrados
Porque en el amor no sirven los labios partidos
Entre copas de vino y mas vino, de risas y mas risas
Entre horas volcadas y consumidas
Mi vieja edad te reclama
Ahora que se que te ama.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:29 p. m.
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¿Cómo lo dirías tú?
