domingo, abril 20, 2014
domingo, febrero 23, 2014
Sorbos cortos con sabor a besos largos
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
8:53 p. m.
3
¿Cómo lo dirías tú?
domingo, diciembre 15, 2013
Yo la siento, siempre por la quieta orilla, cuando cae la tarde y se anida mi verso en las pautas de un cielo que traza partituras para que nunca muera el ondear de su cuerpo.
el rocío de tus manos,
cuando mendigabas
en palacios deshabitados.
Sentiste, en las sombras apretadas
de las tinieblas,
como los sonidos
cubrían tus dorados contornos.
Aferrada a la espuma
surgías en cada salto…
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:26 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
domingo, noviembre 24, 2013
Mi casa
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
12:55 p. m.
2
¿Cómo lo dirías tú?
martes, noviembre 12, 2013
Canción rosa para una pubertosa V (Su espalda, mi tierra. El recuerdo de mis manos en su piel. Su olor. Mi secreto)

Amedeo Modigliani (desnudo recostado)
Y mi boca se llenó de
aire
para pronunciar tu nombre.
Mis manos te buscaron
en lo mas negro de la noche
y mis dedos perfilaron
tu oscuro cuerpo lleno de sombras.
Anhelando la tibieza de tu alma
mis ojos recorrieron
toda la amplitud de
en
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
9:18 p. m.
2
¿Cómo lo dirías tú?
domingo, octubre 27, 2013
BRINDO POR EL VIENTO
Por los que tienen nombres de geografías
y por las sencillas brisas venidas,
de Dios sabe donde.
Por las locas ráfagas que hacen señales
atándose a las caricias.
Brindo, con mi copa transparente
Por todas las corrientes que desordenan tu pelo
y lo recogen
y lo mecen
Me gustan tus manos, tus dedos oscuros
y coronados por la nieve de tus uñas.
cuando en el arrullo del viento,
se extienden y se pliegan
porque entonces cae de tu cara
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:52 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
jueves, octubre 10, 2013
Los frutos de las largas tardes de septiembre
Eugène Manet en la isla de Wight, 1875, de Berthe Morisot
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
4:34 p. m.
2
¿Cómo lo dirías tú?
martes, julio 09, 2013
Peñizcos
Olía a cera de madera y moho, a algas y a salitre del puerto. Sus rodilla olían a mar y yo echo de menos el aroma de ellas.
El tiempo tictaqueaba groseramente en aquel rincón oscuro de mis pensamientos. La tarde no daba para más y me puse a hojear en mi alma el diario no escrito de aquel tiempo. Recuerdo, ahora, que entonces pasé una brizna de hierba verde por sus labios despreocupados. En ese instante me pareció tan simplemente hermosa e inasequible.
Lo único que conservo procede de mi memoria y ahora recuerdo que quería introducirme dentro de su piel... Era suave hermosa flexible. La tenía bruñida por la luz y por el sudor perfumado que la envolvía…
Yo no conozco la vida de tanta prudencia como he puesto. Quizás por eso ni he vencido ni he abandonado: Solo me he conformado con dejarme vivir
He buscado atajos que me seducían y que tal vez resultaron equivocados. He caminado por sendas que tal vez eran las certeras. Estuve viviendo la vida tal como era (a veces era una herida incurable del alma) y después como quería que fuera. A veces iba rápido y otra llegaba con retraso. Casi nunca dí con el momento preciso y siempre retrasaba los instantes aquellos que confundía con la felicidad Alguien podría decir que no he vivido, solamente sobrevivido.
Desde el escondrijo de la memoria y del olvido he visto, ahora, claro que tenia que dejar que las cosas vinieran. No importunarlas para que sucedieran. Porque con el tiempo estoy reparando más en lo que permanece, no en lo que desaparece. Estoy viendo sus ojos(los ojos es donde buscamos a la otra persona) desde detrás de una copa y otra copa, desde detrás de un tiempo y otro tiempo. Estoy viendo esos ojos que en otro tiempo ame, Esos ojos idénticos a los que estaban encaramados en su cara cuando la amé por primera vez. Ahora, después de esos silencios y de esas palabras, en sus ojos no estaba ella, o no estaba el amor.
Lo que arrancó con brillo y sonrisas, con certezas acabó en nada o peor aun; Roto y con gusto a derrota
Ella es, ahora, una sombra de lo que fue. Una hermosa sombra aun, pero ahora ya me he desenganchado. Soy feliz, libre...Ya no le amo. Amé la imagen de una mujer que fue, no a la mujer. Sólo la sombra de la mujer que fue. Amé a una mujer en el balcón de una habitación de la Rue de Vienne en Paris, en una lejana noche de Mayo. La plaza estaba más hermosa con su figura en la ventana. Pero ahora no existe balcón, ya no queda Mayo ni está Paris.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
8:01 a. m.
2
¿Cómo lo dirías tú?
domingo, abril 28, 2013
Es tan fácil desgarrar un corazón. Es tan difícil cerrar unos ojos
Relajamiento Marisa Espinosa García
El sol había comenzado a esfumarse y una espesa bruma trepaba por la ladera. Olía a uva y a cosas secretas. Me detuve un instante, mirando hacia atrás, como si la vereda que baja dolorosamente fuera el tiempo.
Te aprendí de memoria y después solamente pude aprender de memoria el mapa de tu recuerdo. Hilvanándolos hubo un tiempo en que me sentí fabricador de la luz que creí que nos rodeaba, de los colores que sombreaba el aire de melancolía. Si me hubieras dejado los ojos un instante… ¡Ay si me los hubieras dejado¡
El tiempo iba, venía y se iba y volvían otra vez. Delante de mí aparecía el alma de las cosas. Así era mi vida. Y aquello regresaría y se iría y regresaría de nuevo. Era una tarea eterna de quererte, de enredarte en los sentimientos. Hasta que llega un momento concreto de un día sin retorno en el que nadie sabe, ni se pregunta el motivo de esta fragilidad. Y nos hacemos añicos de cristales que el viento se encarga de esparcir violentamente como una lluvia de granizo. Ahora solo tengo que recoger los pedazos, los fragmentos rotos que se levantan indecisos al paso de las sonrisas y el silencio
Una fresca y húmeda ráfaga de aire salino arrastra voces muy tenues y lejanas derramándolas como la luz, de color azafrán, de las lámparas al encenderse Me gustaría dejarla ahí para siempre y que esto fuera el resto de la vida.
No se nada de ti. Simplemente dejé de nombrarte en voz alta. Te he esperado y hasta he olvidado el motivo.
Ahora ya se que eres como una herida escritas en los márgenes de la vida diaria
Es tan fácil desgarrar un corazón. Es tan difícil cerrar unos ojos
.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
6:28 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
sábado, febrero 23, 2013
No es mio pero que lindo es oir a los hermanos Carpenters
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
9:17 p. m.
13
¿Cómo lo dirías tú?
miércoles, noviembre 21, 2012
Una tristeza teñida de, quizás amor, quizás desamor
Rossana Stagnaro Frìas
Ya hacia tiempo que repetía continuamente la misma operación. Se estaba convirtiendo en una obligación; En una dulce obligación. Miraba a un lado y a otro, esperando no ser descubierto y abría el teléfono disimuladamente, buscando la aplicación que le llevaba a mirar la misma fotografía de siempre que ni siquiera era ella. Eso le hacia sentirla muy cerca, como si la poseyera en el silencio. Se sentía en esos segundos, triste. Sabia que estando cerca de ese constante deseo, estaba cerca de ella y también cerca del dolor que busca escuchar solamente el propio eco.
Cuando ella estaba “en línea” sentía correr al galope el deseo y eso le hacia la aventura mas arriesgada y a la vez mas excitante.
A veces se atrevía a escribir (desarrolló un extraño manejo de las letras virtuales del teléfono disimuladamente para con un dedo) pero rápidamente lo cancelaba avergonzado y mirando a todas partes. Temiendo haber sido descubierto guardaba el teléfono disimuladamente y entonces miraba como si buscase algún punto indeterminado en el horizonte aunque lo que de verdad miraba era la madera carcomida de la puerta de una vieja hacienda del cuadro de encima del mueble, que cada vez se le hacia mas extraña. Ya no recordaba aquel lejano Junio tan caluroso sentado en el jardín de la Hacienda pintándola
En otras ocasiones, ya derrotado, se levantaba y buscaba la protección del ordenador donde le escribía, mensajes, sabiéndose a salvo de todo. Incluso de ella. También, entonces, en aquel momento cancelaba el envío a sabiendas de que ella nunca le respondería. O no le respondería lo que él quería. En esos momentos, sabia que no es posible poseer nada que se refleje en un espejo; Una imagen, una sombra, no puede asirse ni se puede besar. Le cansaba la intensidad de lo que estaba viviendo porque se estaba engañando con lo que podría haber sido de no habérselo impedido otro sueño de lo que podría haber sido.
Había especulado tantas veces con el momento de reencontrase con ella, si es que alguna vez sucedía, que de tanto detenerse en aquella imagen se le había desdibujado en la mente igual que un viejo recuerdo que al cabo de los años se le antojaba más inventado que ocurrido
Eran sus ojos lo que siempre recordaba de ella. De una forma más precisa aún que el color de su pelo o el sabor fugaz de sus labios. Se le antojaban tan dulces como los recordaba. No se veía con fuerza suficiente para confesarle que cada vez que cierra los ojos ve los suyos. Esos ojos por los que había envidiado tanto a sus amantes, que los habían mirado hasta derrocharlos.
Atrapó ese recuerdo para siempre, porque tal vez fuera el último.
Mientras contemplaba la figura de ella empequeñeciéndose en la memoria, a medida que se adentraba en el olvido descubrió que nunca le había amado y, tragó saliva con gran esfuerzo, le dolía pensar que jamás en su vida le amaría.
Como cuando vas por la calle inconsciente rozando la pared con la yema de los dedos. No hay dolor hasta que no adviertes la sangre. Así era su vida: Una tristeza teñida de, quizás amor, quizás desamor
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
4:43 p. m.
8
¿Cómo lo dirías tú?
lunes, noviembre 05, 2012
Variaciones del mismo tema
Manuel Tosar
El aire olía a fines de junio y a agujas de pino. La luz que se filtraba por entre las ramas de los árboles sembraba su cuerpo de manchas. Un hombro desnudo se asomó y pensé que era lo más sensual que había visto nunca. Era solo un hombro, pero toda su sensualidad se reunía allí: en una piel brillante y lisa con el hueso prominente de un omóplato.
¡Dios¡ como la deseaba y cómo la deseo aún.
Entonces me sentía el inventor del viento húmedo del sur, de los rayos del sol que daban al muro un movimiento acuático. De los sabores y los olores que aun tenía que pensar que imaginar, que descubrir.
La tarde se iba lentamente. A su paso, como una lámpara que se enciende, derramaba una luz de color azafrán mientras una fresca y húmeda ráfaga de aire salino hizo que una hoja fuera a caer entre nosotros estremeciéndonos. Sentí su mano caliente en mi nuca mientras su lengua con sabor a vino escudriñaba dentro de mi boca y sus dos manos cogían mi cabeza
Entonces las sombras comenzaban a extenderse en dirección al verano…
Con el olor a algas y a salitre del puerto, bajo un cielo negro taladrado por millones de estrellas aguardaba nervioso a que la vida comenzara. Pero no fue así
Ahora echo de menos esos ojos oscuros y dulces con los que me mirabas mientras el aire olía a fines de junio y a agujas de pino
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Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
4:31 p. m.
1 ¿Cómo lo dirías tú?
miércoles, octubre 10, 2012
Otoño sobre mi alma en Cazulilla
Cuando ya no esté ¿Quién se acordará de los territorios que yo he descubierto antes. Del sonido de la lluvia cada vez más intenso, más gris y más triste. De los besos a unos labios indecisos entre la sonrisa y el silencio? Quién olerá las uvas y las cosas secretas. Quien sentirá el viento que todo lo oye y quien escuchará el zumbido de toda clase de insectos de Cazulilla en agosto?
¿Quién memorizará el rostro, las voces y algunas conversaciones de todos, mientras los plataneros y paraísos de mi calle se mecen y entre el murmullo del bambú, la dama de noche, presta al aire su denso aroma?
Mientras que del tilo en flor caiga, sobre la mesa, un polvillo amarillento que haga mas triste y perfumada la tarde en cualquier comienzo de primavera, ¿Quién beberá el te en mis tazas azules y blancas y quién paseará sus dedos por los frágiles lomos de mis libros. Quién se detendrá en cualquier página doblada y soñará con las mismas geografías?
A mi edad he comprendido que las cosas que una vez he disfrutado se han quedado atrás. Mi alma guarda recuerdos que mi memoria olvida…Soy un recuerdo sin huella
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
5:33 p. m.
4
¿Cómo lo dirías tú?
jueves, julio 12, 2012
Cazulilla
Cazulilla
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
4:55 p. m.
7
¿Cómo lo dirías tú?
domingo, julio 01, 2012
hoy cumplo 53 años,
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
11:13 a. m.
4
¿Cómo lo dirías tú?
lunes, abril 30, 2012
“Buenos días ¿Puedo pasar? Me llamo Pablo Neruda. Soy poeta.
“Buenos días ¿Puedo pasar? Me llamo Pablo Neruda. Soy poeta.
Vengo llegando ahora del norte, del sur, del centro, del mar (...) y te pido permiso para entrar en tu casa, para leerte mis versos, para que conversemos(...)”
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
9:09 p. m.
3
¿Cómo lo dirías tú?
jueves, marzo 29, 2012
Se hizo el silencio
En ninguna otra tarde de la historia del mundo se había llenado ninguna habitación de tantos puntos cardinales, pero era solo una manera como cualquier otra para olvidar. Era como si quisiera esconder esa tarde tan triste en un solitario descampado deshabitado y dejarla ahí para siempre y que esto fuera el resto de mi vida.
No queda ya nada para atestiguar la realidad de lo que habíamos sido. De quiénes habíamos sido Me estremezco de pronto y el aire murmura…
Le sonreí y ella enredó un mechón de pelo en su dedo. El sonido de la lluvia era cada vez más intenso, más gris y más triste. El vino rojo se movía en mi copa y en el aire volaba una tristeza teñida de amor quizás, quizás desamor…Guardé entre los pliegues de mi alma el momento. Algunos recuerdos nos acercan, a veces demasiado, a las lágrimas.
Me cogió de la mano mientras me miraba. Contemplé sus ojos moteados de verde y supe en ese instante que la amaría y mentiría el resto de mi vida. Y entonces bailamos mientras el dulce aroma de la dama de noche y el jazmín inundaba la oscuridad del atardecer que tenia el color de la miel de tomillo. Me vino a la memoria el perfume el romero, el tomillo y la hierbabuena. De la fruta madura y tibia que de pequeño comía entre mordiscos en las tardes de verano
Se hizo el silencio en la habitación. Mientras, la luz procedente, Dios sabe de donde, parpadeaba, difuminada, sobre las paredes y el techo teñido de penumbras.Se hizo el silencio en la habitación y se hizo el silencio en mi alma
Pero el fuego está vivo. Y puedes estar horas contemplándolo y no ver jamás una llama parecida a otra. Da luz, calor y una oleada de dulces y nostálgicos recuerdos al amparo del olor a madera quemada.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
9:41 p. m.
6
¿Cómo lo dirías tú?
sábado, enero 28, 2012
Reencuentro
Me he sentado aquí al borde del mes de enero, en el balcón de mi blog. Lo miro con extrañeza porque despierta ecos que proyectan sombras, como de encajería, igual que la luz, del atardecer, que se filtra por entre las ramas de los árboles.
Este blog se me convirtió, de repente, en un eslabón, más, de la cadena de las cosas irreparables. De las cosas desvalijadas, de las que pronto nos apartamos. Un eslabón de ese universo de objetos y palabras inocentes que pronto se convierten en un vientecillo que levanta, suavemente, el polvo y lo impulsa hacia delante, hacia el suelo desierto en el que se convirtió mi talento (sí es que alguna vez lo disfruté)
Siempre aguardando nervioso a que la vida empezara, tras cualquier comentario. Leía un comentario, lo cerraba. Cogía otro y como si de una mandarina se tratara, cortaba la piel con la uña, liberando el aroma agradable e intenso de la vanidad
Esos pensamientos eran como arena que se me escapaba suavemente por entre los dedos. Un puñado tras otro… Dios mío así no se vive.
El recuerdo penetra por las cortinas blancas y deshilachadas de la memoria y su luz llega tamizada por el olvido. Hilvano discusiones que se lleva la brisa y quedan inconclusas. La mención de algunas cosas, como las flores silvestres, endulza el aire, y su resonancia, como las mariposas, pasa revoloteando... Tengo mucha suerte. He podido hacer caso a mi corazón. No todo el mundo tiene esa oportunidad.
Entre tanto, este tiempo de silencio ha cubierto de yeso las grietas del dolor de una época que ahora ya se que a lo sumo quedará como testigo de la realidad que he sido: una palabra rota de un hombre roto.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
4:39 p. m.
12
¿Cómo lo dirías tú?
domingo, mayo 22, 2011
el amor imposible mas fácil que he tenido en el mundo.
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:55 p. m.
15
¿Cómo lo dirías tú?
lunes, mayo 02, 2011
Primer intento (con miedo aún)
PARIS Ernest Descals
Lo pensó
Pablo Ballesteros
a las
7:40 p. m.
7
¿Cómo lo dirías tú?


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